martes, 1 de enero de 2008

Áño Nuevo en Santiago.


Desde el balcón del departamento de Veronica; una amiga; sí una amiga que no desea ser sólo amiga de mi hermano, observamos junto a mi familia los fuegos de artifício que nos recordaban el inicio de un nuevo ciclo de venturas y desventuras.
El inicio de una nueva etapa llena de misterios, que algunos seres sensibles frente a lo desconocido tratarán de desentrañar desde oscuros naipes del tarot o desde afriebradas cuadraturas astrológicas durante los siguientes 365 días.

De improviso, en un momento de silencio interior y de duda metafísica,me pregunté que chucha estaba haciendo allí parado como idiota, en un balcón de un departamento en un sexto piso, pendiente al igual que todo un país del cambio de folio de un nuevo año. Irónicamente este ácido crítico de las muchedumbres anónimas, las que sin cara ni espíritu son movilizadas por todos los poderes humanos y no- humanos presentes en este planeta, se había transformado en parte de ella.

A cada explosión multicolor surgida de la boca fantasmagórica de lo que momentos antes se erguía como la torre simbolo de una importante empresa de telecomunicaciones, se escuchuchaba el rugido de aprobación de cientos de personas que al igual que yo disfrutaban del espectáculo. Nadie parecía cuestionar lo absurdo de ese momento, nadie dudaba de la aparente gratuidad de ese instante de gozo que disfrutrabamos gracias a la conciencia social de una compañía que tarde o temprano por ordenes de superiores distribuirá el costo de tan magno espectáculo entre cientos de miles de cuentas de imbéciles usuarios, que satisfechos por su dósis de pan y circo, jamás tendrán conciencia de un abuso más entre los muchos a los que son sometidos a diario.

Nada es verdad, nada es mentira, todo se vé según el cristal con el cual se mira. El problema es que el color con el cual se mira es el mismo para todos.

Feliz año 2008? o esperemos a que termine para decir en propiedad si realmente lo fué ?.

domingo, 30 de diciembre de 2007

REAL PULP

Real Pulp publicará todas aquellas historias o ensayos que pululan en la cabeza de su autor, esas que diariamente luchan por emerger a la luz pública pero que aún permanecen escondidas, prisioneras quizá por criterios de censura estupidamente autoimpuestos, que las hacen parecer muy disparatadas, ilógicas, fantasiosas o dolorosamente realistas o amablemente suavisadas por la ironía y el humor.
La fantasía y la realidad serán una sola cosa, será el lector quién discriminará.

Prolegómenos.

Hoy inicio esta aventura de transformarme en un blogger. Por declaración de principios para no defraudar a quienes han caído en este sitio por accidente, debo decir que defiendo la libertad de pensar y escribir de acuerdo a los cánones de una cultura autoproclamada de valores judeo-cristianos, que sin embargo dejó de serlo hace mucho tiempo. Defiendo el respeto de toda clase de vida, ya sea humana o animal en consistencia con el ejemplo de guantánamo y de la noble postura de la flota ballenera japonesa, en resumidas cuentas defiendo el derecho a dudar de lo que se nos muestra como real y válido. Defiendo el derecho a reconocer la cara siniestra y oscura existente detrás de los velos de la publicidad, la televisíon, las mafias del deporte y de las campañas que han industrializado la caridad. Para aquellos que comienzan a mirar más allá de las apariencias, para quiénes comienzan a desarrollar el juicio crítico frente a lo supuestamente real, para aquellos y muchos otros está pensado este blog.